misión del exportavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados, Íñigo Errejón, en medio de una ola de acusaciones de violencia machista obliga a la formación de Yolanda Díaz a buscar nuevos referentes y cambiar su funcionamiento, con la presión de algunos de sus socios de coalición, como Izquierda Unida, y también del PSOE, que oficialmente les apoya y defiende su actuación pero que quiere que cierren el caso lo antes posible. También se acentúa el distanciamiento con Podemos, que se potencia como competencia de cara al electorado y que señala a la vicepresidenta segunda del gobierno español por el caso Errejón, porque hace tiempo ya la avisaron de las acusaciones que circulaban contra el ya exdiputado por agresiones machistas. En medio de todo este ambiente y haciendo malabares para contener el golpe, el grupo parlamentario de Sumar se ha reunido en la cámara baja para gestionar la inmensa “crisis” provocada por el caso Errejón, pero no han decidido aún quién tomará el relevo como portavoz del grupo.
